miércoles, 28 de diciembre de 2011

Esperando refuerzos

A esas noches de desazón, inexplicablemente, le siguen alguna que otra de cuasi euforia. Entonces se puede entrever lo que hay que hacer -o lo que nos espera- de la misma forma que se adivina el paisaje tras los árboles que se disponen a la vera de un tren que acelera. Generalmente, esa euforia suele estar rematada por amaneceres de sonrisa capciosa y certezas de cotillón.

La Maga no está triste ni cansada, sólo desorientada. Las guías que le dieron parecen no servir. No hay lógica que explique por qué nada funciona como le aseguraron que sería. Azorada, practica su alquimia sin resultados: todo vale, nada importa; mentira la verdad. Y en medio de lo que parece un naufragio de teorías, se pregunta cuándo llega el refuerzo.


En estas esporádicas madrugadas de futil optimismo, me pregunto si no será que cada noche, al amparo de las sombras, mi refuerzo me espera preguntándose cuándo llegará la magia que necesita para continuar.

martes, 27 de diciembre de 2011

Amaneceres desteñidos

En esta época en que todo el mundo dice "felicidades", me pregunto cuántas clases habrá. Sobre todo porque me gustaría tener alguna. Cualquiera. Las tardes de verano a la sombra de los árboles, el aroma a pasto recién cortado, las noches pobladas de murmullos lejanos... todos esos pequeños y mundanos momentos han perdido su encanto. No me había percatado, pero por algún motivo (de los que hay por docena) todo parece deslucido. Esas cosas que se enuncian como simples pero fundamentales, no me llenan el alma como solían hacerlo. Percibo la magia, pero tras bambalinas, de la misma forma que se advierten los movimientos sutiles de quien prepara una fiesta sorpresa. Sólo que no hay tal. En cada recodo aguardo algo inesperado que nunca sucede. "La esperanza se me cae y se me rompe..." de esperar lo que no llega, sin saber qué es.


Ya lo sé, Maga: otra vez estos amaneceres estivales preñados de promesas. Siempre te bastó tu mundo para ser feliz, y hoy ya no parece suficiente. No sabría qué decirte para darte el consuelo que no me pedís. No soy más optimista que vos. Tal vez la clave sea no esperar nada, y asimilar que esto en realidad es todo...

viernes, 23 de diciembre de 2011

Magia de época

Tal parece que correspondería, a veinticuatro horas de una nueva Nochebuena, hacer una entrada alusiva, con palabras adornadas de bolas, guirnaldas y nieve. Sin embargo, hace algún tiempo que la fecha dejó de conmemorar algo para convertirse en una excusa para comer y beber -a veces como si fuera el fin de los tiempos-, para pedir y comprar, o simplemente para estrenar vestido, perfume, algo! Un pretexto para hacer balance, y plantearse nuevos e inalcanzables objetivos. Pero sobre todo, la fecha ha pasado a ser un ineludible mandato social que nos impone saludar y hasta compartir tiempo con personas que luego ignoramos el resto del año. Es una farsa que a todos nos gusta, pero que sólo aquellos que realmente creen en algo pueden llenar de significado. De todas formas, uno se siente bien, a tono, saludando con una sonrisa y diciendo "felicidades".


Yo creía. No me acuerdo cómo era, pero sé que creía. En lo que me decían, en el cuentito. Pero tanta incoherencia me perdió: hoy ando descalza y con el pelo al viento, segura de que hay magia, de que esta época es diferente, pero no por la fábula en la que me adoctrinaron, sino porque algo muy poderoso, algo que es todo y se contiene a sí mismo, nos susurra entre las grietas de nuestra ignorancia. Y por alguna razón que mi insignificante mente no puede siquiera vislumbrar, sé que este es el momento en que todo puede pasar. Eso es lo que celebro.

Sí, Maga. No creemos. Pero al menos vos aún conservás la certeza de la magia...

martes, 20 de diciembre de 2011

Espejismo real

Con un persistente latido en la sien que intentó desoir, La Maga se percató de reojo de su presencia y simuló no captar las palabras balbuceadas, a medio camino entre disculpa e intimidación. Logró no sólo ignorarlo sino -lo más importante, y de alguna manera inexplicable- hacerle notar, casi palpar, esa actitud.


Tal vez mi percepción alterada por el esfuerzo distorsionó lo que comprendía, pero podría jurar que por un segundo tuve la certeza de que toda referencia posterior venía dirigida a mí.

A vos? Si vos estabas a un millón de años luz, atenta a otros clichès! Ay Maga, Maga! Ya quisieras vos...

lunes, 19 de diciembre de 2011

Expertos de cotillón

Qué es esta nueva moda (elijo pensar que es una moda, no la estupidez instalada) de dictaminar qué sucede en la vida de alguien tras un promedio de veinte minutos de charla? Eso de "para muestra basta un botón" es un dicho popular que no aplica a lo vasto y complejo de una persona. De repente, cualquiera es experto en decir cuál es el mal que aqueja y qué es lo que se tiene que hacer, aunque en sus propias vidas reine el caos -y además lo justifiquen como la mejor opción-. Qué posibildades hay de que en esta epidemia de necedad dé con lo que busco?

Yo creo, Maga, que en realidad van a dar con vos. Ahora... atención!

domingo, 18 de diciembre de 2011

Hacia adelante

Ordenar el bunker, socializar, volver a la buena música, dormir cuando no hay sol. Lentamente La Maga va alcanzando pequeñas conquistas que la devuelven a la buena senda. Por momentos la veo dudar de que eso sea lo que quiere, pero es apenas un titubeo imperceptible.

Qué útil es tener un eje al que asirse! De lo contrario, seguramente habría respondido a cada una de sus escuetas y sutiles provocaciones, perfectamente codificadas para que sólo (o principalmente) yo las captara. Un gran arquitecto, debo admitir. Cada frase como puerta de un mensaje. Cada observación como espejo de algo compartido. Muy tentador, pero no. El tiempo hizo finalmente crecer cierta distancia, por qué deshacer tanto trabajo de desapego? Que siga su marcha el tren, que se adentre en otros paisajes de una buena vez.


Me comprometo, Maga, a dejarte cada noche una lista en tu mesita de luz (¡!), para que la marcha no cese. (Y mientras me alejo se escucha "...y yo sé que me siento mucho más fuerte sin tu amor..." sonar bajito).

sábado, 17 de diciembre de 2011

Hay que salir

Voy. No, no voy. Bueno, pero qué excusa doy? Mejor voy. Pero a qué? Me quedo. Aunque después me van a preguntar... Listo, voy.

Parece, Maga, que estás un tanto indecisa. Qué es esta nueva manía de resistirte a hacer contacto con el mundo de los vivos? Que hayas tenido un roce poco feliz con ciertos ejemplares no implica que tengas que autocondenarte al ostracismo. Te va a hacer bien salir a tomar aire, ventilar ideas y darte cuenta que hay vida más allá de esta burbuja.


El tiempo pasó volando entre charlas cruzadas de gente que se esfuerza por tener una vida más o menos interesante. Los escucho y trato de adivinar cuál es el motor, dónde fluye toda esa pasión que no se ve. Es cierto, hice bien en venir. Este tipo de encuentros sirve para establecer algunos parámetros: logré más que, tengo menos que, me angustia lo mismo que a. Es interesante ver que hay otros universos ínfimos, más acotados, con mundos diminutos y limitados. Y sobre todo, tener una nueva perspectiva, donde los pequeños calvarios personales se convierten en tesoros que enriquecen y nos recuerdan que aún estamos.

Sos jodida, Maga. Cuántas palabras esta noche? Cincuenta? Y cuántas ideas? Perdiste la cuenta? Si supieran el proceso que va por dentro de tu cabecita mientras ellos hablan... Pero no te subas al banquito! Intentá vibrar en el mismo nivel -simple, casi vulgar- que tal vez encierre cierta verdad universal hasta ahora desconocida para vos. Te dejo dos clichés: "que no se corte" y "que se repita"!

viernes, 16 de diciembre de 2011

Diferente

Las comparaciones son odiosas. Mucho, ya lo sé. Alguien nuevo golpea a mi ventana, y sin tapujos se ofrece completo. Y yo no hago más que pensar en las diferencias: no es tan brillante, ni tan interesante, ni tan rico en su interior...


Simplemente no es, Maga. Asomate a la ventana: por ahí te sorprende.

martes, 13 de diciembre de 2011

Dejando la estación

Esta cara de molestia (que no puedo ver pero que sé que está ahí) no es por que lo veo entrar. Es porque noto el pulso acelerado, y las palabras que se atropellan por salir (pero no). "Hoy mi corazón se vuelve delator" para todos menos para él.

Maga, como toda adicción: cuesta dejarla. Pero hoy respiraste otro aire, hoy te encontraste con otros ojos y caminaste por otras calles. Y apuesto a que en nigún momento hiciste una sola conexión con él. Bien... ahora te acordás cómo era eso del tren que se detenía en una estación y cuando resultaba equivocada, volvía a retomar su marcha? La marcha lenta al principio, la estación que apenas parecía alejarse. Pero, acaso se ve la parada previa desde acá? No: sabés que hubo un andén del cual te despediste, pero es una anécdota. Paciencia, Maga: esto también pasará.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Saliendo del desvío

Hace media hora que La Maga mira el espacio en blanco, los dedos suspendidos sobre las teclas. Muchas ideas pugnan por salir, pero su mente es como un ovillo enredado cuya punta se ha perdido en el interior.

Creo que estoy comenzando a volver. And after a day like this... you can never go back, diría. Veremos. Pero después de tanto tiempo posponiendo, un brío de quién sabe dónde me movió. Pude atisbar dónde se retoma el camino desviado. Qué era de mi mundo? Qué piezas se movían antes de él (de ellos)? Odio las contradicciones que me vuelven humana y me vulneran, no quiero ser nunca más blanco fácil de la hipocresía que me acusa de ambigua. No quiero nunca más frases hechas que se disfrazan de verdades universales. Trampas, atajos y desvíos en el camino hacia el centro del laberinto para que luego lleguen sólo aquellos incapaces de ver.


Bien, Maga. Excelente. Qué lindo que estés por volver a la buena senda. Es cierto que el tiempo hace poesía con los errores. Después de todo, Maga, si nada tiene sentido, por qué no aprovechar el caos?

viernes, 9 de diciembre de 2011

Otro Teseo

Hoy la vi de bajo perfil. Creí que iba a ser difícil manejar el ánimo belicoso de La Maga, pero la tristeza y la decepción le ganaron a la ira. Mantuvo una tensa calma, sin perder de vista lo que pasaba alrededor. Creo que también la sorprendió verse de nuevo al comienzo de otra partida, pero... show must go on, no? Lo leyó. Los leyó al pasar y luego se dedicó a re-asomarse por una ventana que le habían dejado abierta.

Siempre es interesante asomarse a otro mundo. A veces la luz es fuerte y ciega; a veces parece un tesoro que tienta a descubrirlo con urgencia. Y a veces es más tibio, como hoy. Otro Teseo a las puertas del laberinto. Anestesiada y sin expectativas, yo espero dentro: un postulante cercano al ideal pero que llega demasiado tarde. Y no es lo mismo, no es. Faltan esos detalles. Yo quiero aquello, y nada más.


Maga querida, cómo puedo hacerte entrar en razón? No es aquel, es otro. No tiene que encantarte (ay! perdón por la palabra!) pero dale una oportunidad, tal vez quiera el paquete completo. Por qué todo tiene que ser fuegos artificiales y movimientos sísmicos? Estás anclada a una quimera, y es hora de continuar. Dejalo ser real, no lo mates aún efímero. Soltate, dejate ir. Todos queremos verte salir...

La Maga no dice nada. Suspira y canta bajito.
Nevermind, I'll find someone like you...

jueves, 8 de diciembre de 2011

Bifurcación equivocada

Según Georgie, en otro plano, La Maga y él miran por alguna ventana cómo deja de llover en la madrugada, mientras aún se saborean. O tal vez, siguen escuchándose y planificando cómo serán esos ojos al verse. O se repite la escena de la habitación, con él pintando, con ella escuchando. En alguna bifurcación tal vez nunca se conocieron, y esa parcela de La Maga sigue intacta. 
Eso quiseras, no, Maga? Te veo confundida, alterada, triste. Te preguntás cómo alguien tan particular puede convertirse en eso? La misma persona que te pedía que confiaras, que te recriminaba la comparación, resultó ser quien otra vez te puso en jaque, sin importarle los límites. Cuándo vas a aprender, Maga, a nunca bajar la guardia?


Tal vez esta fue la última estocada que me despertó de una ceguera autoimpuesta por esa necesidad de creer que las palabras hirientes eran una retribución a mis heridas. Abrirle mi universo y que lo exponga así, incapaz de ver la diferencia entre el mundo real y el mío! Confundir torpeza con maldad, cuando no quiso escuchar. Eso no se hace: eso sólo alimenta mi rencor. Quién osa pedirme que ponga la otra mejilla cuando sólo tengo dos?

Te conozco, Maga. Sé que lastimada te me escapás de las manos. Ojalá te olvides, que no duela tanto. Ojalá que todo lo que atesorabas no se convierta en veneno. Ojalá que todo ese veneno no entre en tu frasquito...

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Cómo se hace?

Difícil como es, se evitan cortésmente. Y a pesar de ello, cada tanto vuela un pequeño dardo en dirección a La Maga, siempre certero. Ella toma nota y trata de devolverlo, pero en realidad todo le parece un absurdo. No hay caso. No le entra en la cabeza que no la quiera. Para ella es tan simple olvidarse de todo y dedicarse a quererlo que no puede comprender cómo es que no sucede lo mismo del otro lado. Lo inapelable de la condena. Lo imposible de la indulgencia. Busca y busca esa pequeña secuencia que se le escapó entre el "me encantás" y los gritos: ella siempre fue la misma, por qué una equivocación la anula por completo? Lo intenta. Fabrica estrategias infalibles que fallan. Prepara palabras impresionantes que no le llegan. Y no sabe qué hacer. Triste, ocupa sus días cumpliendo con sus deberes de maga, pero siempre algo lo trae, efímero, intangible, virtual -he ahí la ironía- y La Maga sólo se acuerda de repasar aquellos primeros y maravillosos pasos, hasta que todo se vuelve torpemente difuso y gris; y de repente, la cicatriz del último dardo la regresa a la realidad.


Es difícil sacármelo de la cabeza. Es absurdo querer sacarme de la cabeza algo que no... que ni siquiera... Pero por qué en las comisuras de la duda se escapa la certeza de que es él. Cómo se hace para dirigir las ganas, las intenciones, la mirada, hacia otros objetivos que gritan "acá estoy"? Caprichoso motor!

En el fondo, La Maga sabe cuál es la solución para este limbo. Para bien o para nunca más. La única forma es dejar atrás las estrategias, los cálculos, los talvez, los hubiera. La solución es que se miren.

martes, 6 de diciembre de 2011

Sabiendo o no

"Te conozco desde el pelo hasta la punta de los  pies..." escribió. Y a La Maga se le paró el corazón por dos segundos. Sabiendo o no quién estaba destrás de la máscara, se dirijió a ella, y uso palabras que dijo detestar. Nuevas ventanas se abrieron. Un paso en falso que lo humanizaba? La Maga no respondió, como quien no osa tocar una pompa de jabón para que no se desarme.


Cada palabra que dije fue para él. Se cuidó muy bien de no mezclarse en la charla. Logramos mantener una tácita cortesía para evitarnos. Pero tal vez hoy se asomó un poco más a... mí.

Maga, cómo hacés para encontrar lugar dentro tuyo a tantas cosas diferentes? Por ahí es tiempo de ese cambio que tanto querés... Ah! Cierto: los hitos. Mañana, siete del doce, te parece un buen momento? No cruces los dedos: de verdad sería milagroso (pero sí, yo le apuesto al verano).
La Maga me mira, como sabiendo algo que yo no sé... pero debería.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Días grises

Los días de lluvia son particularmente difíciles de llevar para La Maga. La veo tumbada, meditando vaya uno a saber qué, rumiando cuestiones que ya parecían resueltas. No le pregunto qué le pasa, porque siempre se convierte en una larga explicación que no explica nada. Y tampoco es necesario: la pregunta sería meramente cortesía (y de alguna forma yo ya sé por dónde anda su cabecita).
Los días grises dejan a La Maga más vulnerable. Es una tentadora invitación a revisar lo que no fue, lo que pudo ser, lo que podría haber sido.


Tal vez, detrás de toda esta selva de contradicciones, yo tengo una infinita, inmensa, inconmensurable capacidad de amarlo como nunca nadie podría, o como nunca imaginó. No lo idealizo, sólo me aferro a ciertas partes que se animó a mostrarme. Me atrevo a asomarme al infierno que busca esconderme. Yo le brindo todo lo que soy: esto y todo lo contrario.

Espero que mañana brille el sol y La Maga deje por un día de dar vueltas en círculos (aunque aquí, entre nosotros, yo sé que ella sabe que tal vez eso que perdió era precisamente lo que siempre anduvo buscando... pero igual la secundo: es el paquete completo o nada).
La verdad, no sé cómo hacerle entender que estas cuestiones distan mucho de una computadora, y no hay punto de restauración. Lo mejor sería que juntara los pedacitos y siguiera adelante... pero La Maga es tan obstinada a veces!!
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