martes, 29 de noviembre de 2011

Penélope

Ahí está. El silencio casi se ve y se toca. La Maga podría jurar que él sabe lo que ella piensa, y la nueva reticencia parece decir que de aquel lado tampoco se terminó. Tiempo tiempo tiempo, que parece que dió un guiño y siguió su camino. Mientras, La Maga abre ventanas para que él se asome a las cosas que aún no vio, y espera...


Ojo, Maga! Todo muy lindo, pero no te olvides del filo de las últimas palabras. En qué habíamos quedado?

jueves, 24 de noviembre de 2011

Volver a mirar

Cuando dejamos de girar alrededor de aquel imán que nos repelía y nos atraía a la vez, volvemos a ver el resto de las cosas que permanecieron opacadas por esa... por esa "infatuation". Y pareciese que tuvieran otro brillo, o una arista que antes no habíamos precibido. Será que tras cada batalla, por pequeña que sea, uno vuelve diferente, cambiado? Será que cada lucha es un paso hacia la definitiva, la que nos hará caer irremediablemente en el lugar que nos fue destinado?


La Maga elige creer en el destino. Es la única forma que tiene de encontrarle sentido a muchas cuestiones...

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Lo que la noche no se llevó

Al parecer, tantas caídas han logrado un buen entrenamiento. Aunque eso de "ojos que no ven, corazón que no siente" colaboró bastante. Cuestión que no hace frío tristeza ni calor guerra. Algún dardo, pero sin veneno. Balance: persiste el sonido de la voz, empatado cabeza a cabeza con el "AH!" de sopresa al ver esa foto; le siguen de cerca la mesita de luz -casi icónica- y un par de frases ("me encantás" y "cómo será amarte"). En modo fantasma -aparecen en cualquier momento- quedaron un Buenos Aires under lleno de tango y jazz, y un incomprensible rock argento liderado por cierta elite (pobre flaco!). Para olvidar, sólo el dedo que marca los defectos, la fría voz alzada y reclamando lo que no se ofrecía, la solapada y hostil devolución de moneda. Ah! Y la letra K.

La Maga anota en su libretita: Muchacho solo, de rico interior, con gran mochila. Tener cuidado dónde se toca. Resortes insospechados, tal vez cicatrices de guerra. Miel sobre hiel sobre miel. Stand by.


Y sí, Maga... pinta para segunda vuelta. No ahora: en otra época (another place, another time). No es un deseo, es sólo intuición. Guardalo en la memoria y olvidate. Pero estate atenta: la próxima, sólo rosas.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Final del juego

"Medio ángel, medio cruel". Basta, Maga. Tu corazón se enredó con algo que no es. Al olvido, como debió ser desde un principio. Habíamos quedado en que era todo el paquete o nada. Bueno, que sea nada. Que te acepten auténtica y que sepan que eso incluye que sos imperfecta. Pero que nadie ose señalarte con el dedo sucio otra vez, que no te vea nuevamente besando los pies de ningún falso profeta, y mucho menos aceptando mansamente cualquier tipo de bastardeo. Esa no sos vos! Secate esa lagrimita que asoma y mirá el lado positivo: no lo llegaste a probar. Ah! Y de yapa, ahora sabés que el sistema de alarma funciona: la próxima hacele caso y nos evitamos estas tristezas.


A él no le importó nada más que tener la última palabra. Sólo vió la mácula. Incapaz de perdonar, incapaz de mirar el todo, incapaz de cruzar de vereda. Incapaz de escuchar, incapaz de creer, incapaz de entender. Un completo inepto de lo humano. Qué sería lo que le encantaba? Qué sería lo que realmente esperaba? Un último monólogo hiriente como ballesta que borró de un solo movimiento seco aquello increíble que se empeñaba en perdurar. Reclamo mi voz pero no la encuentro. Qué decir cuando sólo queda un festival de lo erróneo?


No me equivoqué en irme. Me equivoqué en volver.

Diez minutos

Estas sensaciones, todo alborotadas, sólo por leerlo... si él supiera! Si tuviera cabal conciencia, no se podría resistir! Y si La Maga fuera un modelo más moderno con transmisión automática mente-dedos o mente-boca, él estaría como... como Lucy: in the sky with diamonds!

Qué poder tiene un puñado de palabras, no? Diez minutos de pseudo felicidad.


Maga: borrate esa sonrisita estúpida, querés?

domingo, 20 de noviembre de 2011

Esas cosas no se olvidan

Esta Maga!! Siempre con esa manía de musicalizar cada tramo. Cualquier cosa le viene bien, mientras sea fiel a lo que ella percibe que sucede. Ahora qué?!

No pretendo ser distinta
Metí la pata más de una vez, lo sé
Pero yo nunca te olvidé
Porque eres de esas cosas
Por más que pasa el tiempo... no
No se olvida, esos besos que me diste (bueno, detalle)
No se olvida, hay que tener mala memoria... no
No se olvida por más que pongo a remojar tus huellas
No se quitan...

Ahh! Pobre Maga, no consideró que esta flecha no llega al blanco. Increíble cómo un puñado de letras puede acelerar el pulso. Qué tonta. Tiene ganas de creer que él percibe lo que ella piensa. En todo caso, a esta altura, le importará? No lo imagino esquivando ser querido (bueno, no sos la mejor opción, pero salvado el percance, es un caudal importante, prometido). Qué bueno que lo leyera, me gusta esto de conquistarlo. Re.


 Todo viene, todo va, pero hay quien se queda en el medio
No pretendo convencerte, solo quédate un poco más
Después de ti que puedo esperar?
Si tú eres de esas cosas
Que por más que pasa el tiempo... no
No se olvida
ESO no se olvida!

Cómo era? "Metí la pata más de una vez". Sí, Maga... pero esta vez la hiciste en grande!! Pfff! Cambiá el disco!

sábado, 19 de noviembre de 2011

En alguna madrugada

Será La Maga insana? Pasan muchos pensamientos por esa cabeza, es cierto. Pero al final de las elucubraciones, siempre llega más o menos al mismo lugar:
a. si, fue una estupidez
b. la estupidez es sólo una parte de La Maga (y trabaja duro para combatirla)
c. tan complicado sería volver a empezar?

Y mientras escribo, una escena idealizada va tomando forma. Una noche que se convierte en madrugada, lluvia como ahora; él creando, yo escuchando cómo el aire se llena de su pasión y le paso un matecito, y al tomarlo tiene la certeza de que lo quiero y nos acordamos de cómo empezó y nos reimos, y lo beso y la madrugada se convierte en mañana...


Será por eso que, respetando esa necesidad de descansar de ella, La Maga se muerde el meñique y en silencio se queda mirando su nombre hasta que ya no está.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Como si estuviera

Sabía que iba a verlo... lo intuía. Pero no pensé que fuera él quien iniciara el minúsculo diálogo. Si hubiera aire en el entorno virtual, diría que se enrareció por un minuto -lo que duró el intercambio-. Quedó la duda: fue a sabiendas, o fue un error? Tampoco importa. Fue un minuto otra vez de tibieza, de calidez, de cariño, de todo por venir, de percibirlo, de corazón en la sien. Ahhhh!! Si pudiera atravesar al otro lado, tomarlo y besarlo!
O si fuera cierto que el viento susurra los mensajes...

Prueba casi superada: La Maga no acotó, no insistió, no preguntó... pero no pudo con su genio, y al irse dejó escaparse el más sincero de los tequieros.
Ay, Maga... cuándo aprenderás a dejarlos ir aunque se lleven algún pedacito?

jueves, 10 de noviembre de 2011

Dejás la madrugada y te vas

Al estilo "stream of consciousness" hace unos minutos, entre lágrimas y mocos, La Maga sacó esto de la galera:

no puedo dormir y no voy a poder hacerlo, porque supiste devolver muy bien la cortesía, y duele... es un tanto cómo se dice cuando una cosa implica otra? no sé si hay una palabra para eso, pero si mi actitud provocó este mismo dolor en vos es porque sentías lo mismo que yo y eso es un escalón antes que la felicidad, aunque apenas se ilumina se apaga ante alguna respuesta clarificadora que no quiero escuchar... qué vi en vos que me resulta tan fasciante aún cuando es apenas una parte? no sé... aunque no te guste que te diga "maravilloso" -es cierto, es algo presuntuosa la palabra- algo de eso hay, por qué no? nadie niega que tengas defectos, sólo se resalta que lo bueno, aunque te empeñes en decir que no es tanto, es increíble... me enredo con mis palabras porque mis pensamientos son enredados y además van más rápido... estas ideas desordenadas, esta sensación de yunque en el pecho, cuando sabés que la hiciste en grande, que te equivocaste y no sabés si podrás enmendarlo... que descanses de mí, y ojalá te levantes queriéndome como yo a vos... encontrarte por ahí, en una pintura, en un laberinto de palabras filosas o en el rincón de la mente que guarda las voces que nos conmueven... tu forma de hablar... cómo me gusta tu forma de hablar! y tu boca, y la mirada capturada, entre implacable y piadosa, cómo me gusta la forma en que me enfrentás con lo peor de mí, cómo movés mi mundo... no, no, por ahí no sos maravilloso, es cierto, sólo sos lo que yo no... por ahí, el tiempo... pero hay que tenerle paciencia, a vos no te gusta esperar, a mi esperar que vuelvas me aniquila... y qué dolor no poder escucharte... no el no-escucharte, sino la negativa, imposible no recordar las madrugadas pasadas, tan cerquita, tan complices, planeando, gustando, me encantás, te fallé: no soy lo que creías, pero vos me encantás, pero ya no es lo mismo... y qué hacer, es una de esas instancias donde las palabras no alcanzan, donde nada se termina porque nada empezó, o sí empezó? es lo raro de esto, los bordes difusos, los espejismo, todo lo que que parece como si... pero no, y hay que apurarse a atar un lazo afuera antes de que esto efímero se evapore... y perdón perdón perdón, es como gritarlo en sueños, y que no te escuchen, pero no es perdón para volver a estar en gracia, es perdón para que se deshaga el corte, desaparezca la marca, de nada sirven las lágrimas si se razona, pero son tantas cosas! y no era necesario... no era necesario apagar la luz y repasar la última charla, y dormirse pensando en lo que no dije y que te diré la próxima... no era necesario pensar que era un espléndido día para compartir, no era necesario mirar el teléfono cada hora, no era necesario deliberar tanto si enviar un mensaje ahora o más tarde, no era necesario apurarse para ver si estabas ahí, no era necesario dejar pasar el tiempo segura de que en la próxima hora sí aparecerías, ni era necesario declarar la muerte de la noche cuando asomaba el sol... no era necesario porque ya el momento había pasado, porque la magia ya había desaparecido, y ni estas lágrimas de frustración van a remediar eso... descansar de mí, yo tambien debería decansar de mí, ojalá pudiera descansar de mí, de mis errores, que no importa cuánto me esfuerce ni cuánto lo medite, siempre aparecen a estropear lo que sea que parezca bueno, por miedo a que no lo sea, a que el deseo otorgado sea una farsa... difícil asomarse a tu mundo e intentar alejarse, no quiero y no voy a llorar por... nada... pero esos retacitos de vos, esas frases que vuelven, son aguijones, espinitas, minúsculos alfileres... si pudiera alcanzarte y retenerte y obligarte a ver dentro mío, para que entiendas sin la torpeza de mis palabras! seguramente, para cada idea, para cada frase, para cada palabra, habrá un pregunta tuya, pero no las quiero, no esta vez... (te quiero! y el eco me devuelve: gracias por quererme).

El tiempo no para

Tres años hace de esto? Más. Las úlitmas entradas fueron previas a la hecatombe. Todo vino en un práctico pack de tres años. Sí, al final Juliusz era él nomás. Y fueron tres años llenos de cosas lindas, con una mención especial al veintisiete de octubre (La Maga siempre tan apegada a fechas rimbombantes) y una decepción tamaño godzilla el mismo doce de diciembre ("Feliz" Navidad). Ah! Y un corolario en este febrero que pasó recién.
Ohhh Maya... cómo nos engañas!
Conclusión: Juliusz era Juliusz, pero ya tenia a su Gemma, hizo origami mis sentimientos y pasó a mejor vida (no sin ecos en este preciso instante!). Yo que me quejaba de la gente indeseable (la Maga se queja porque eso aún es gratis) y no sabía lo que estaba por venir: las ligas mayores, señores! Hay que ser de acero inoxidable. Y ni así.


Pero... qué se trae entremanos La Maga ahora? Terminada otrora búsqueda ("al final, chorizos!" decía un sabio), es tiempo de algo límpido, auténtico, mortal, real, imperfecto pero no por eso menos increíble y -pese a los rezongos- maravilloso. (Sí, leiste bien: insisto).
Las conexiones suelen darse a niveles insospechados. Empezó bien, siguió soñado, se esmeró para enviarlo al lodo más abyecto -palabra extrema pero precisa- como sólo La Maga sabe hacerlo (metida de pata cósmica para no meter la pata, se entiende? no? qué raro!) y henos aquí, otra vez, conteniendo la respiración a ver qué dice el tiempo... y él.
El affair con facebook sigue (parece que "this is the new shit" de la vida social) pero nada como esta ventana (115 visitas, tomá!) que deja tirar ideas al éter, para que las lea cualquier desprevenido, sin la presión de un "me gusta" y sin saber que La Maga es la hija del vecino. Sólo los pecados, sin el pecador.
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