sábado, 19 de enero de 2013

Esta cama

Si mi cama hablara! Vos no tenés idea, pero sos el invitado más recurrente. Si ella pudiera, contaría cómo las noches fueron mutando, con qué recelo me acostaba y me atrevía a pensar en vos. Mi cama sabe del escozor cuando te pienso, de la forma en que calculo cómo sería acortar la distancia hasta tu boca. Esta cama ha sido escenario de todos nuestros encuentros: de algún balcón donde pasamos la noche cantando, de algún parral bajo el que compartíamos mates, de alguna orilla donde nos tiramos simplemente a besarnos. Vos no te imaginás la cantidad de veces que hicimos el amor, o el número de madrugadas que me dormí en tu pecho. Si esta cama hablara preguntaría el por qué de estas gotas amargas, cuando tantas veces nos ha visto hablando hasta quedarnos dormidos, planeando como sería nuestra vida o eligiendo un nombre... porque también sabe cómo es nuestra cara de felicidad cuando la noticia llega al fin. Si querés saber cómo somos nosotros dos juntos, preguntale a mi cama que ya conoce la historia.


La cama es el refugio de La Maga al final del día, como lo es para cualquier mortal. La diferencia son los sueños que ella sola se atreve a soñar, tan diáfanos que por momentos no se sabe de qué lado del espejo se está. Menos mal que su cama no habla, porque él no merece saber...

3 Conejos de la galera:

Anónimo dijo...
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La Maga dijo...

Me alegra tanto tanto que te gusten mis elucubraciones desparramadas en ya no en tinta, sino en bytes! Y sobre todo, me pone tres cuartos feliz que alguien ahí afuera no sólo comprenda sino que además, lo aprecie...
"Gracias totales!", mi querido Anónimo!

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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