lunes, 21 de mayo de 2012

Laissez faire my ass!

Ante la rayita intermitente sobre el fondo blanco, vacío; con sus ojos mirando sin ver y los dedos suspendidos sobre el teclado, La Maga espera. Que se aplaque la ira, que se acomoden las ideas, que bajen las pulsaciones, que cese la indignación. Le laten las sienes. Y es en estos momentos cuando reconsidera tomar clases de... algún deporte de alto impacto que justifique golpes y patadas. Que todo da igual. Que no importa porque a mí no me afecta. Que tu dios no es mi dios. Que humillarte es la norma. Que mi palabra es la que vale. Que esto es así en tanto a mí me convenga.


Maga, siéntate en la puerta a esperar y...

5 Conejos de la galera:

Dansan dijo...

¿Y por qué no tomar clases de Yoga?... :P
Muy lindo!

Anónimo dijo...

Pará emoción con la violencia...
Dejame adivinar... Yoga my ass??

La Maga dijo...

Gracias Dansan! Pero es cierto: ni todo el yoga de oriente puede cambiar las cosas, porque aparentemente la intolerancia se multiplica exponencialmente.
Asi que, sí... Yoga my ass! ^_^

Dansan dijo...

Bueno, "La Maga" puede cambiar las cosas, sólo con un toque de su varita mágica :P
Tal vez la respuesta contra la intolerancia no sean los golpes, ni las patadas, ni el yoga. Tal vez la imaginación sea la respuesta, esa imaginación que teníamos cuando eramos niños. Porque a fin de cuentas, somos cada uno de nosotros, los creadores de nuestra realidad. Hay un pequeño texto de Fernando Pessoa que me encanta, y que dice algo sobre eso:

"La niña sabe que la muñeca no es real, y la trata como real hasta llorarla y disgustarse cuando se rompe. El arte del niño es el de irrealizar. ¡Bendita esa edad equivocada de la vida, cuándo se niega el amor porque no hay sexo, cuando se niega la realidad por jugar, tomando por reales a cosas que no lo son!
Que sea yo vuelto niño y me quede siéndolo siempre, sin que me importen los valores que los hombres conceden a las cosas ni las relaciones que los hombres establecen entre ellas. Yo, cuando era pequeño, ponía los soldados de plomo, muchas veces, patas arriba… ¿Y hay algún argumento, con aptitudes lógicas para convencer, que me demuestre que los soldados reales no deben andar cabeza abajo?"

La Maga dijo...

La imaginación al poder, Dansan! Creo que por ahí rumbea la cuestión. La Maga intenta cambiar las cosas con su varita, pero la realidad a veces es tan... real! Esto que me regalaste, me recuerda a un lema: "ten siempre presente tu punto de partida", que de alguna forma es ser niños, que de alguna forma es resignificar la inocencia.

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