miércoles, 7 de diciembre de 2011

Cómo se hace?

Difícil como es, se evitan cortésmente. Y a pesar de ello, cada tanto vuela un pequeño dardo en dirección a La Maga, siempre certero. Ella toma nota y trata de devolverlo, pero en realidad todo le parece un absurdo. No hay caso. No le entra en la cabeza que no la quiera. Para ella es tan simple olvidarse de todo y dedicarse a quererlo que no puede comprender cómo es que no sucede lo mismo del otro lado. Lo inapelable de la condena. Lo imposible de la indulgencia. Busca y busca esa pequeña secuencia que se le escapó entre el "me encantás" y los gritos: ella siempre fue la misma, por qué una equivocación la anula por completo? Lo intenta. Fabrica estrategias infalibles que fallan. Prepara palabras impresionantes que no le llegan. Y no sabe qué hacer. Triste, ocupa sus días cumpliendo con sus deberes de maga, pero siempre algo lo trae, efímero, intangible, virtual -he ahí la ironía- y La Maga sólo se acuerda de repasar aquellos primeros y maravillosos pasos, hasta que todo se vuelve torpemente difuso y gris; y de repente, la cicatriz del último dardo la regresa a la realidad.


Es difícil sacármelo de la cabeza. Es absurdo querer sacarme de la cabeza algo que no... que ni siquiera... Pero por qué en las comisuras de la duda se escapa la certeza de que es él. Cómo se hace para dirigir las ganas, las intenciones, la mirada, hacia otros objetivos que gritan "acá estoy"? Caprichoso motor!

En el fondo, La Maga sabe cuál es la solución para este limbo. Para bien o para nunca más. La única forma es dejar atrás las estrategias, los cálculos, los talvez, los hubiera. La solución es que se miren.

martes, 6 de diciembre de 2011

Sabiendo o no

"Te conozco desde el pelo hasta la punta de los  pies..." escribió. Y a La Maga se le paró el corazón por dos segundos. Sabiendo o no quién estaba destrás de la máscara, se dirijió a ella, y uso palabras que dijo detestar. Nuevas ventanas se abrieron. Un paso en falso que lo humanizaba? La Maga no respondió, como quien no osa tocar una pompa de jabón para que no se desarme.


Cada palabra que dije fue para él. Se cuidó muy bien de no mezclarse en la charla. Logramos mantener una tácita cortesía para evitarnos. Pero tal vez hoy se asomó un poco más a... mí.

Maga, cómo hacés para encontrar lugar dentro tuyo a tantas cosas diferentes? Por ahí es tiempo de ese cambio que tanto querés... Ah! Cierto: los hitos. Mañana, siete del doce, te parece un buen momento? No cruces los dedos: de verdad sería milagroso (pero sí, yo le apuesto al verano).
La Maga me mira, como sabiendo algo que yo no sé... pero debería.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Días grises

Los días de lluvia son particularmente difíciles de llevar para La Maga. La veo tumbada, meditando vaya uno a saber qué, rumiando cuestiones que ya parecían resueltas. No le pregunto qué le pasa, porque siempre se convierte en una larga explicación que no explica nada. Y tampoco es necesario: la pregunta sería meramente cortesía (y de alguna forma yo ya sé por dónde anda su cabecita).
Los días grises dejan a La Maga más vulnerable. Es una tentadora invitación a revisar lo que no fue, lo que pudo ser, lo que podría haber sido.


Tal vez, detrás de toda esta selva de contradicciones, yo tengo una infinita, inmensa, inconmensurable capacidad de amarlo como nunca nadie podría, o como nunca imaginó. No lo idealizo, sólo me aferro a ciertas partes que se animó a mostrarme. Me atrevo a asomarme al infierno que busca esconderme. Yo le brindo todo lo que soy: esto y todo lo contrario.

Espero que mañana brille el sol y La Maga deje por un día de dar vueltas en círculos (aunque aquí, entre nosotros, yo sé que ella sabe que tal vez eso que perdió era precisamente lo que siempre anduvo buscando... pero igual la secundo: es el paquete completo o nada).
La verdad, no sé cómo hacerle entender que estas cuestiones distan mucho de una computadora, y no hay punto de restauración. Lo mejor sería que juntara los pedacitos y siguiera adelante... pero La Maga es tan obstinada a veces!!

martes, 29 de noviembre de 2011

Penélope

Ahí está. El silencio casi se ve y se toca. La Maga podría jurar que él sabe lo que ella piensa, y la nueva reticencia parece decir que de aquel lado tampoco se terminó. Tiempo tiempo tiempo, que parece que dió un guiño y siguió su camino. Mientras, La Maga abre ventanas para que él se asome a las cosas que aún no vio, y espera...


Ojo, Maga! Todo muy lindo, pero no te olvides del filo de las últimas palabras. En qué habíamos quedado?

jueves, 24 de noviembre de 2011

Volver a mirar

Cuando dejamos de girar alrededor de aquel imán que nos repelía y nos atraía a la vez, volvemos a ver el resto de las cosas que permanecieron opacadas por esa... por esa "infatuation". Y pareciese que tuvieran otro brillo, o una arista que antes no habíamos precibido. Será que tras cada batalla, por pequeña que sea, uno vuelve diferente, cambiado? Será que cada lucha es un paso hacia la definitiva, la que nos hará caer irremediablemente en el lugar que nos fue destinado?


La Maga elige creer en el destino. Es la única forma que tiene de encontrarle sentido a muchas cuestiones...

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Lo que la noche no se llevó

Al parecer, tantas caídas han logrado un buen entrenamiento. Aunque eso de "ojos que no ven, corazón que no siente" colaboró bastante. Cuestión que no hace frío tristeza ni calor guerra. Algún dardo, pero sin veneno. Balance: persiste el sonido de la voz, empatado cabeza a cabeza con el "AH!" de sopresa al ver esa foto; le siguen de cerca la mesita de luz -casi icónica- y un par de frases ("me encantás" y "cómo será amarte"). En modo fantasma -aparecen en cualquier momento- quedaron un Buenos Aires under lleno de tango y jazz, y un incomprensible rock argento liderado por cierta elite (pobre flaco!). Para olvidar, sólo el dedo que marca los defectos, la fría voz alzada y reclamando lo que no se ofrecía, la solapada y hostil devolución de moneda. Ah! Y la letra K.

La Maga anota en su libretita: Muchacho solo, de rico interior, con gran mochila. Tener cuidado dónde se toca. Resortes insospechados, tal vez cicatrices de guerra. Miel sobre hiel sobre miel. Stand by.


Y sí, Maga... pinta para segunda vuelta. No ahora: en otra época (another place, another time). No es un deseo, es sólo intuición. Guardalo en la memoria y olvidate. Pero estate atenta: la próxima, sólo rosas.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Final del juego

"Medio ángel, medio cruel". Basta, Maga. Tu corazón se enredó con algo que no es. Al olvido, como debió ser desde un principio. Habíamos quedado en que era todo el paquete o nada. Bueno, que sea nada. Que te acepten auténtica y que sepan que eso incluye que sos imperfecta. Pero que nadie ose señalarte con el dedo sucio otra vez, que no te vea nuevamente besando los pies de ningún falso profeta, y mucho menos aceptando mansamente cualquier tipo de bastardeo. Esa no sos vos! Secate esa lagrimita que asoma y mirá el lado positivo: no lo llegaste a probar. Ah! Y de yapa, ahora sabés que el sistema de alarma funciona: la próxima hacele caso y nos evitamos estas tristezas.


A él no le importó nada más que tener la última palabra. Sólo vió la mácula. Incapaz de perdonar, incapaz de mirar el todo, incapaz de cruzar de vereda. Incapaz de escuchar, incapaz de creer, incapaz de entender. Un completo inepto de lo humano. Qué sería lo que le encantaba? Qué sería lo que realmente esperaba? Un último monólogo hiriente como ballesta que borró de un solo movimiento seco aquello increíble que se empeñaba en perdurar. Reclamo mi voz pero no la encuentro. Qué decir cuando sólo queda un festival de lo erróneo?


No me equivoqué en irme. Me equivoqué en volver.