jueves, 14 de febrero de 2013

Serendipias

Desde que él volvió a aparecer, La Maga -a medias sobrepuesta de su asombro- comenzó a coleccionar una plétora de coincidencias y casualidades (o causalidades, como a él le gusta ponerlo) que lo señalan como la pieza que buscaba o quizás como destino. Faltando a su principio de "no información" y tras mucho meditarlo, La Maga decidió usar su nombre real (porque tiene una música especial, peso propio, cadencia... je ne sais quoi!). Tal vez la primera coincidencia sea esa: su nombre, que significa "domador" (y vaya que ha domado y templado los impulsos desordenadamente apasionados de La Maga!).


La señales se presentan a diario. A veces estoy atenta y podrían acusarme de buscarlas. Pero las que importan son las otras, las que aparecen de ningún lado, como los gatos, y son un cachetazo de evidencia. De esas, siempre tomo nota.

4 Conejos de la galera:

María Isabel Espiñeira Castelos dijo...

Causalidades, justo, eso es. Las casualidades no existen nunca. Muy bueno. Saludos cordiales

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
La Maga dijo...

Causalidades... y tendrán el mismo efecto?

La Maga dijo...

Anónimo, me encantó esa frase: "lo tienes aunque no sea como vos lo quieres". Agradezco volver a tenerlo en mi camino, de la forma que sea. Algo me susurra que esta vez tengo que hacer las cosas de una forma en que nunca antes las hice. El famoso "hacer algo distinto para conseguir resultados diferentes".
Gratitud eterna por todas y cada una de tus palabras, Anónimo, siempre: un refugio donde puedo acudir.

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