sábado, 5 de enero de 2013

Tiempo de espera

No es el saberme no querida ni elegida; es todo el camino que tendré que recorrer otra vez. Son las noches en vela otra vez; es el llanto -odioso e incontenible- otra vez. Porque pese a lo que dictamina todo el mundo, me desborda quererte y no me deja pasar a otro tema. Quisiera ser tan despreocupada y divertida como todos esperan. Tomarme las cosas más a la ligera, ser menos dramática tal vez (después de todo, a mí tampoco me gusta ni me hace bien). Pero esta nube viene, se instala, y se dedica a llover incesantemente. 
En medio del pesar, un temor ínfimo asoma apenas: y si me estás enviando señales que no veo? Y si estoy omitiendo algo fundamental que te deje saber cabalmente que te amo con todo mi corazón? Nada de todo esto puedo decirte, porque me aterra no tener respuesta a semejante declaración, porque no quiero agobiarte y sellar mi lugar acá, a la derecha del cero. Si pudiera preguntarte por qué empezaste esto (que para vos es nada y para mi, un mundo); si pudiera obtener una respuestas sincera! No sabría explicar de forma creíble por qué me enamoré de cada ínfimo detalle que me presentaste y de cada mínimo recuerdo recuperado.
Me conmueve lo que sos, admiro lo que sos: te sé imperfecto y te sé falible, pero aún así amo esos defectos que te hacen único. Sos sol. Sos libertad y aire fresco. Sos caerse y levantarse. Sos renuncia, sos cicatriz. Sos fortaleza. Sos conquista. Sos mano que se tiende. Sos brazos que refugian. Sos palabras que curan. Sos gozo y sos risa. Sos la boca que agita y que calma. Sos sexo. Sos deriva y sos ancla. Sos sosiego. Sos hoy. Sos ahora. Sos siempre. Sos lo que quiero.


Esta vez, Maga, no me atrevo a hacer otra cosa que contener la respiración. No recuerdo algo así en tu camino desde... desde aquel sur que te despojó de la magia por tanto tiempo (sorprendente coincidencia!). Esto tiene sabor a revancha, no lo desestimes aún: tal vez sea tiempo de osadía. Recordá que el amor es aguacero que te empapa...

miércoles, 2 de enero de 2013

Histérica tentación

Maga, ves este? Te gusta? Parece interesante, no? Observá cuántas cualidades que tiene. Es digno de admiración, si. Te fijaste? También se ve muy atractivo. Además es suave al tacto en general. Bueno, no donde no debe serlo... pero es muy agradable. Ah! Pero acercate. Sentís? Qué delicioso aroma... Y mirá! Quiere ir con vos! Creo que le parecés fabulosa. Te gusta? Porque al parecer vos le gustás mucho. No es sorprendente? De no creer. Ahora poné atención. Escuchalo. Qué me decís? No es simplemente cálido? Te lo confirmo: te quiere a vos. Y vos? Lo querés? Te gusta? Si te gusta puede ser para vos. De verdad,  ansiás tenerlo? Si es así, es prácticamente tuyo. Y? Lo deseás? Si? Bueno, no. No se puede. Ya ha sido solicitado y se ha cerrado trato. No me mires así. Quería saber qué opinabas... No es tan terrible! Tanto lo querés? En serio, tan así? No... no se puede. Pero si sé de otro, tal vez te avise. Ah... sólo este te gusta? Si? Mucho, mucho? Qué pena, porque en definitiva, no es para vos. Pero viste que fantástico? Viste que maravilloso? Viste qué extraordinario? Y viste cómo parecía que quería ir con vos? Y podría haber sido tuyo. Pero, ya te dije, no se puede. No. 


Qué cruel mostrarme así! Pero no me importa: te dije que tengo una certeza y por primera vez en tanto tiempo, la magia vuelve y soy brevemente feliz.
(Y va a ser mío).

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Sabor a poco

Qué difícil es no atarlo y dejarlo libre, cuando es tan parecido a lo que esperaba, tan resumen de cada uno de los que no fueron. Qué necesidad de tentarme? Para qué derramar ambrosía? Y si el lugar que me deja (aún con cocuyos, aún con cotillón) es el de una más, para qué despertar... esto? Para qué provocar este hambre si nunca habrá banquete? Para qué los tequieros si sólo al umbral se me permite asomar? Por qué las condiciones, por qué la veda, cuando tengo tantas ganas de catarata y borbotón? 
Estaba yo tan bien, tan de nuevo en mi eje, tan curada del último espanto, y tenía que venir... a qué? Estaba él tan bien allá, tan en el pasado, olvidado y perdido en la memoria, y tenía que aparecer a coparlo todo. Es cruel. Supuse que podría manejarlo, pero evidentemente no: soy vulnerable a personas como él. Y es que esta historia se parece a otra. Por eso los caminos están marcados; por eso se corre sin dificultad por los carriles bien definidos; por eso va tan rápido y apenas empezando, ya estamos a mitad de camino. Ilógico, apresurado, descabellado... absurdo si se quiere. Imposible, o poco probable. Mi amor es lo que quiera, pero ahí esta para él. Si es verdad que todo el universo conspira, algo no está funcionando, porque él es lo único que quiero ahora , justo cuando se va alejando. 


Con todo lo difícil que pueda ser, Maga, lo más sensato es dejarlo libre (y no voy a repetir que te lo advertí, claro). Si aceptás su juego, vas a volver a ese lugar donde te encontré, sola y sin magia. Y no queremos eso, no? Ni vos ni yo.

martes, 18 de diciembre de 2012

En mí

Primero fue el recuerdo, y luego la palabra, muda aún. Más tarde fue la voz y finalmente, vos. En qué  momento me rendí? Con certeza no lo sé, pero ha de haber sido a medio camino entre alguno de los sutiles movimiento de placas tectónicas que provocaste. Si lo pienso, sos único -algo que compartís con muchos mortales-. Si no lo pienso, sos simplemente maravilloso, resultado del camino, de la vida que decanta y te deja acá, en mi puerta, desnudo porque no hay dobleces. Es en este momento cuando me gustaría volver a creer para tener a quién encomendarte, para tener a quién pedirle que te cuide y te guarde en su palma. No sé si serás todo para mí, y no sé si voy a ser tu todo, pero definitivamente, desde hoy, te llevo conmigo... Así estoy: jodida y radiante -como dijo el poeta- al filo de la incertidumbre por no saber si es auténtico lo que decís, si es verdad que me querés así como quiero amarte yo, casi indiscriminadamente, cuando tu asombro o tu incredulidad te permitan darme crédito.


Maga querida, yo sólo te veo jodidamente prendada. Y como yo sí creo, encomiendo tu alma: que la caída sea leve.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Y quiero todo

Cómo seguirte la corriente y mostrarte cuánto puedo darte sin comprometer la piel y el corazón? Porque yo no quiero estos mendrugos que me ofrecés disfrazados de banquete: yo lo quiero todo. Sin retazos ni momentos, te exijo completo, para mí, sin reservas. Es tan cruel contemplarte prodigar tu mundo desde el diminuto trampaluz que me dejás abierto: toda esa miel, todo ese fuego y arrebato que dejás adivinar es todo lo que ansío. No me conforman tus palabras ambiguas que ruegan amor, ni me alcanza con hacerte bien: ubicua, quiero llenar cada resquicio de tu mundo, lavarte las heridas hasta dejarte nuevo, y ser tu puente para sortear cada abismo, y ser tu muro para sostenerte en tu desaliento.
Incrédulo e inseguro, me preguntás una y otra vez si te amo: desde antes que llegaras. Hace vidas empecé a intuirte, y llevo vidas esperándote, pendiente de vos incluso en mis sueños. Y al fin, amor, llegaste a sacarme del letargo. Por eso, confiame todo lo que sos, y dejame despertar tus sentidos. Hoy quiero perderme en tus ojos, ese umbral sin retorno; quiero usurpar tu boca hasta que no queden besos por inventar. Quiero naufragar en tu cuerpo, sin brújula ni tiempo. Espiralados, abrasados, encajados, quiero perderme en el hechizo de tu estocada. Y agotarte, desbordarte, derramarte: te quiero esclavo de mi vientre; que saciarte sea imposible, que supliques más incluso cuando ya no quede nada. Quiero la combustión y la calma que tatúen tu sonrisa -ese paréntesis que amo- en tu cara y tu alma. Quiero ser tu sosiego.
Domador, no me des migajas cuando la puerta está abierta para que entres a habitarme...


Bueno... al menos ya sabemos quién ganó la batalla corazón versus razón. Hay que reconocer que esta vez supieron encantarte con mucha originalidad: nunca había escuchado argumentos a la vez tan ambiguos y elaborados. Chapeau! Ahora, Maga, bajá a la tierra que entre lo mortales alguien, seguro, te espera.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Como si nada, como si todo

Abatida, acongojada, triste. No me digas nada, Maga. Pero nada, eh? Ni una palabra, ni una queja, ni un pero... NADA. Yo te advertí. No me vengas con la pena a rastras, no me traigas pedacitos para que te los pegue. Te dije que en esta estación, no. Tenías que insistir, tenías que dejarte llevar. Y tenías que decirlo!! Cómo pudiste? Esas dos palabras no se pronuncian -ni se escriben, ni se piensan- tan ligeramente. Qué te enseñé, Maga? Lavate la cara, respirá hondo, y continuá, exactamente como venías. Aquí no ha pasado nada!


Será que esos caminos tan maravillosos no están destinados a unirse con los míos?

viernes, 7 de diciembre de 2012

Tiro de gracia

De todas las palabras, de todas las frases, de todos los improperios e injurias, de todos los halagos y piropos que podía decir (todo sonaría igualmente maravilloso de su boca)... de todas las posiblidades entre las cuales escoger, de todas la opciones disponibles, eligió decir "ME ENCANTÁS". 
Ouch!


Cuál es la gracia de repetir caminos y buscar idénticos horizontes, Maga? Si pensás seguir por ahí, esta vez no te acompaño (ni te espero para sacarte otras vez las espinas). Si vas por ahí, acordate que hay resortes secretos que no se deben activar.