martes, 13 de diciembre de 2011

Dejando la estación

Esta cara de molestia (que no puedo ver pero que sé que está ahí) no es por que lo veo entrar. Es porque noto el pulso acelerado, y las palabras que se atropellan por salir (pero no). "Hoy mi corazón se vuelve delator" para todos menos para él.

Maga, como toda adicción: cuesta dejarla. Pero hoy respiraste otro aire, hoy te encontraste con otros ojos y caminaste por otras calles. Y apuesto a que en nigún momento hiciste una sola conexión con él. Bien... ahora te acordás cómo era eso del tren que se detenía en una estación y cuando resultaba equivocada, volvía a retomar su marcha? La marcha lenta al principio, la estación que apenas parecía alejarse. Pero, acaso se ve la parada previa desde acá? No: sabés que hubo un andén del cual te despediste, pero es una anécdota. Paciencia, Maga: esto también pasará.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Saliendo del desvío

Hace media hora que La Maga mira el espacio en blanco, los dedos suspendidos sobre las teclas. Muchas ideas pugnan por salir, pero su mente es como un ovillo enredado cuya punta se ha perdido en el interior.

Creo que estoy comenzando a volver. And after a day like this... you can never go back, diría. Veremos. Pero después de tanto tiempo posponiendo, un brío de quién sabe dónde me movió. Pude atisbar dónde se retoma el camino desviado. Qué era de mi mundo? Qué piezas se movían antes de él (de ellos)? Odio las contradicciones que me vuelven humana y me vulneran, no quiero ser nunca más blanco fácil de la hipocresía que me acusa de ambigua. No quiero nunca más frases hechas que se disfrazan de verdades universales. Trampas, atajos y desvíos en el camino hacia el centro del laberinto para que luego lleguen sólo aquellos incapaces de ver.


Bien, Maga. Excelente. Qué lindo que estés por volver a la buena senda. Es cierto que el tiempo hace poesía con los errores. Después de todo, Maga, si nada tiene sentido, por qué no aprovechar el caos?

viernes, 9 de diciembre de 2011

Otro Teseo

Hoy la vi de bajo perfil. Creí que iba a ser difícil manejar el ánimo belicoso de La Maga, pero la tristeza y la decepción le ganaron a la ira. Mantuvo una tensa calma, sin perder de vista lo que pasaba alrededor. Creo que también la sorprendió verse de nuevo al comienzo de otra partida, pero... show must go on, no? Lo leyó. Los leyó al pasar y luego se dedicó a re-asomarse por una ventana que le habían dejado abierta.

Siempre es interesante asomarse a otro mundo. A veces la luz es fuerte y ciega; a veces parece un tesoro que tienta a descubrirlo con urgencia. Y a veces es más tibio, como hoy. Otro Teseo a las puertas del laberinto. Anestesiada y sin expectativas, yo espero dentro: un postulante cercano al ideal pero que llega demasiado tarde. Y no es lo mismo, no es. Faltan esos detalles. Yo quiero aquello, y nada más.


Maga querida, cómo puedo hacerte entrar en razón? No es aquel, es otro. No tiene que encantarte (ay! perdón por la palabra!) pero dale una oportunidad, tal vez quiera el paquete completo. Por qué todo tiene que ser fuegos artificiales y movimientos sísmicos? Estás anclada a una quimera, y es hora de continuar. Dejalo ser real, no lo mates aún efímero. Soltate, dejate ir. Todos queremos verte salir...

La Maga no dice nada. Suspira y canta bajito.
Nevermind, I'll find someone like you...

jueves, 8 de diciembre de 2011

Bifurcación equivocada

Según Georgie, en otro plano, La Maga y él miran por alguna ventana cómo deja de llover en la madrugada, mientras aún se saborean. O tal vez, siguen escuchándose y planificando cómo serán esos ojos al verse. O se repite la escena de la habitación, con él pintando, con ella escuchando. En alguna bifurcación tal vez nunca se conocieron, y esa parcela de La Maga sigue intacta. 
Eso quiseras, no, Maga? Te veo confundida, alterada, triste. Te preguntás cómo alguien tan particular puede convertirse en eso? La misma persona que te pedía que confiaras, que te recriminaba la comparación, resultó ser quien otra vez te puso en jaque, sin importarle los límites. Cuándo vas a aprender, Maga, a nunca bajar la guardia?


Tal vez esta fue la última estocada que me despertó de una ceguera autoimpuesta por esa necesidad de creer que las palabras hirientes eran una retribución a mis heridas. Abrirle mi universo y que lo exponga así, incapaz de ver la diferencia entre el mundo real y el mío! Confundir torpeza con maldad, cuando no quiso escuchar. Eso no se hace: eso sólo alimenta mi rencor. Quién osa pedirme que ponga la otra mejilla cuando sólo tengo dos?

Te conozco, Maga. Sé que lastimada te me escapás de las manos. Ojalá te olvides, que no duela tanto. Ojalá que todo lo que atesorabas no se convierta en veneno. Ojalá que todo ese veneno no entre en tu frasquito...

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Cómo se hace?

Difícil como es, se evitan cortésmente. Y a pesar de ello, cada tanto vuela un pequeño dardo en dirección a La Maga, siempre certero. Ella toma nota y trata de devolverlo, pero en realidad todo le parece un absurdo. No hay caso. No le entra en la cabeza que no la quiera. Para ella es tan simple olvidarse de todo y dedicarse a quererlo que no puede comprender cómo es que no sucede lo mismo del otro lado. Lo inapelable de la condena. Lo imposible de la indulgencia. Busca y busca esa pequeña secuencia que se le escapó entre el "me encantás" y los gritos: ella siempre fue la misma, por qué una equivocación la anula por completo? Lo intenta. Fabrica estrategias infalibles que fallan. Prepara palabras impresionantes que no le llegan. Y no sabe qué hacer. Triste, ocupa sus días cumpliendo con sus deberes de maga, pero siempre algo lo trae, efímero, intangible, virtual -he ahí la ironía- y La Maga sólo se acuerda de repasar aquellos primeros y maravillosos pasos, hasta que todo se vuelve torpemente difuso y gris; y de repente, la cicatriz del último dardo la regresa a la realidad.


Es difícil sacármelo de la cabeza. Es absurdo querer sacarme de la cabeza algo que no... que ni siquiera... Pero por qué en las comisuras de la duda se escapa la certeza de que es él. Cómo se hace para dirigir las ganas, las intenciones, la mirada, hacia otros objetivos que gritan "acá estoy"? Caprichoso motor!

En el fondo, La Maga sabe cuál es la solución para este limbo. Para bien o para nunca más. La única forma es dejar atrás las estrategias, los cálculos, los talvez, los hubiera. La solución es que se miren.

martes, 6 de diciembre de 2011

Sabiendo o no

"Te conozco desde el pelo hasta la punta de los  pies..." escribió. Y a La Maga se le paró el corazón por dos segundos. Sabiendo o no quién estaba destrás de la máscara, se dirijió a ella, y uso palabras que dijo detestar. Nuevas ventanas se abrieron. Un paso en falso que lo humanizaba? La Maga no respondió, como quien no osa tocar una pompa de jabón para que no se desarme.


Cada palabra que dije fue para él. Se cuidó muy bien de no mezclarse en la charla. Logramos mantener una tácita cortesía para evitarnos. Pero tal vez hoy se asomó un poco más a... mí.

Maga, cómo hacés para encontrar lugar dentro tuyo a tantas cosas diferentes? Por ahí es tiempo de ese cambio que tanto querés... Ah! Cierto: los hitos. Mañana, siete del doce, te parece un buen momento? No cruces los dedos: de verdad sería milagroso (pero sí, yo le apuesto al verano).
La Maga me mira, como sabiendo algo que yo no sé... pero debería.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Días grises

Los días de lluvia son particularmente difíciles de llevar para La Maga. La veo tumbada, meditando vaya uno a saber qué, rumiando cuestiones que ya parecían resueltas. No le pregunto qué le pasa, porque siempre se convierte en una larga explicación que no explica nada. Y tampoco es necesario: la pregunta sería meramente cortesía (y de alguna forma yo ya sé por dónde anda su cabecita).
Los días grises dejan a La Maga más vulnerable. Es una tentadora invitación a revisar lo que no fue, lo que pudo ser, lo que podría haber sido.


Tal vez, detrás de toda esta selva de contradicciones, yo tengo una infinita, inmensa, inconmensurable capacidad de amarlo como nunca nadie podría, o como nunca imaginó. No lo idealizo, sólo me aferro a ciertas partes que se animó a mostrarme. Me atrevo a asomarme al infierno que busca esconderme. Yo le brindo todo lo que soy: esto y todo lo contrario.

Espero que mañana brille el sol y La Maga deje por un día de dar vueltas en círculos (aunque aquí, entre nosotros, yo sé que ella sabe que tal vez eso que perdió era precisamente lo que siempre anduvo buscando... pero igual la secundo: es el paquete completo o nada).
La verdad, no sé cómo hacerle entender que estas cuestiones distan mucho de una computadora, y no hay punto de restauración. Lo mejor sería que juntara los pedacitos y siguiera adelante... pero La Maga es tan obstinada a veces!!